Una de las cosas que más me gusta del verano es que, como no tengo horarios fijos, puedo ponerme a leer cuando me apetezca. Y además, como no tengo exámenes que corregir ni (demasiados) apuntes que preparar, también puedo leer lo que quiera.

Eso me ha permitido leerme de corrido una serie de cómics franceses que tenía algo olvidada, Alpha, escrita por Pascal Renard e ilustrada por Youri Jigounov. Es una serie de agentes secretos de corte realista (para que nos entendamos, nada parecido a 007) que la editorial Dolmen publicó en los últimos años.

La historia gira en torno al agente Tyler, más conocido como “Alpha”, que se enfrenta a diversas situaciones relacionadas con sucesos políticos e internacionales reales, lo que da un toque muy interesante a la serie, que como ya señalé se aleja de todo tipo de exageración: las balas matan, a los villanos los mueven cosas tan simples como el dinero o el deseo de venganza, y los combates cuerpo a cuerpo son rápidos y sucios, sin piruetas espectaculares.

Las primeras historias se escribieron a mediados de los años noventa, y tratan temas como la situación de Rusia tras la desaparición de la Unión Soviética (corrupción política, aumento de las mafias, etc.), pero a medida que avanza trata otros aspectos, como la compleja situación de Irlanda del Norte en la época del IRA, los tejemanejes de la CIA y los juegos de contraespionaje contemporáneos.

Aún tengo que sacar tiempo para leer el cuarto y último tomo, pero desde luego está resultando una lectura bastante refrescante, en parte por la historia, pero también por los magníficos dibujos de Jigounov, que pone todo su empeño en mostrar paisajes reales, por lo que en estos tiempo de viajar poco, resulta un auténtico placer dejarse llevar por sus postales del mundo.